Si, HEMOS VUELTO

Posted: December 7, 2016 in pufos

fuck-you-piscina2Casi 6 años han pasado desde la última vez que os contamos un pufo. En realidad son 5 y 6 meses, pero el dramatismo, con los años, no se cura, y queda mejor 6 que 5 y medio, como queda mejor tener ventitantos que ser treintañera.

Y en estos 6 años, sin quererlo, porque en realidad, nosotras, querer querer nunca hemos querido, nos hemos convertido en esa gente que dice ventitantos, que se independiza y que las pasa putas.Que se convence que los treinta son los nuevos veinte cuando lo repite con sus amigas en una cena con vino, mantel y servilletas de tela. Que en el buzón lo único que tiene son facturas en vez de descuentos del Zara. Que no sale los jueves mucho, porque mucho significan dos copas, porque dos copas significa resaca y porque al día siguiente hay que trabajar. Que si el jueves sales: hasta luegui al finde, porque el madrugón, la resaca, el curro, la cena esa de compromiso, la comida del sábado con el suegro y tu madre que hace mucho que no te ve y quiere quedar contigo termina en un “no puedo con mi vida” y a lo único que aspiras es a un arroz tres delicias y, si acaso, a un maratón de alguna serie en Netflix.

Por si teníais dudas, si, también con ventitantos descubres que ya no te sabes tantos garitos, pero que los garitos que te sabes te encantan y que innovar tampoco es tan necesario. Que los garitos que te gustaban entonces, ahora, no sabes porque dejan entrar menores, o mayores de edad que tienen pinta de ser muy pequeños y alguno todavía no tiene barba; vamos, gente que tu la ves y sabes, sin tener que pensar mucho, que ni facturas, ni arroz tres delicias, ni resacas por exceso de chupitos (y si, hablo desde la envidia más profunda, aunque no sepa si por lo de las facturas o por lo de las resacas)

Que ese jefe que hoy te ríe las gracias es el cabronazo que te está gritando por ese error minúsculo (o cagada superlativa, que todo depende del ojo que lo mire, y el ojo con resaca es bastante parcial) que cometiste aquel viernes después de dos copas el jueves. Que quedar de vinos es lo más y la noche está sobrevalorada. Que a final de mes los findes se pasan mejor en la cama que en la calle, que ahí se gasta mucho. Que todavía tienes cuerpo de botellón, pero en una casa y con unos jajas; porque el botellón, a 3 de Febrero, termina en un trancazo que no lo arregla otra noche de fiesta seguida como antaño, que entonces parecía que matabas virus por superpoblación en tu organismo. Que la gente que tienes cerca es la que has escogido y no la que viene de serie.

Quizá, lo que más nos ha costado descubrir  es que a los ventitantos también hay pufos.

Nos siguen pufando por las noches (a algunas más que a otras, y a otras con más asiduidad que a unas) y nosotras seguimos riéndonos y compartiéndolo pero, nos hemos dado cuenta que los pufos están en todas partes. Están en el trabajo, en el deporte, en los amigos, en la familia… Ya no tiene que haber contenido eróticofestivo para que aparezcan y al principio, para que negarlo, fue un poco frustrante pero, una vez que te acostumbras y lo superas solo queda reírse, como cuando te caes delante del chico que te gusta, porque esas cosas son de las que no tienen edad. Lo de caerte, lo de que te guste un chico y lo de reirse de una misma, digo.

La era del pufo 2.0, hoy, abre sus puertas para declarar que:

Si, es posible que estemos un poquito mayores.

Si, hay pufos más allá de la juventud/adolescencia.

Si, resulta que los pufos están en todas partes.

Si, hemos modificado la definición de pufo.

Si, os los vamos a contar.

Si, nos los vais a contar.

Si, HEMOS VUELTO.

 

PUFO: Dícese del fenómeno que tiene lugar tras haber creado expectativas de cualquier índole en tu vida, o en su vida, las cuales jamás llegan a su fin ya que una de las partes implicadas recula, o decide clavarte un puñal en la espalda, dejando a la otra parte “pufada“.

Me quería beatificar

Posted: November 14, 2011 in pufos

Llevaba más de 3 meses saliendo por el garito mas alternativo del lugar, un espacio de 25 m2 distribuido en forma de rectangulo y petadísimo hasta revasar aforo y mas allá.
De modo que no habia manera de bailar que no fuera a modo bloque, junto con todos los asistentes… imaginaros  los intercambios de fluidos corporales con gente anonima, pues la refrigeración tampoco era el punto fuerte del lugar.
La cuestión es que entre la marabunta  ya le habia echado el ojo a un pibe, bastante atractivo, estilo desenfadado, un poco grunge con barbita, yo lo denominada “El barbas” ( originalidad ante todo)
una noche, cuando la masa me arrastraba sin rumbo fijo, él acabo en frente mia, y bastante pegado, muy pegado (ya os digo que el espacio era muy limitado en aquel lugar), tan pegados que podia sentir…. TODO…
pero no fue eso lo unico que me clavó, sus ojos también, me sentí como en una guerra de haber quien aparta antes la mirada…me parecio un momento muy intenso, y excitante…luego la masa cambio mi rumbo y me aparto de él. Intente tomar el timon y direccionarma al cuarto de baño … estaba hecha un flan, entre al aseo, me moje la cara, entre la calor y el “momentazo” con mi “Barbas”  mi temperatura corporal estaba al borde de la combustión espontanea. Cuando salgo del baño me lo encuentro en la puerta. Casi me caigo al suelo del placer de verlo alli, el corazón se me salia del pecho. Se dirige a mi, y me pregunta:
– ¿cómo te Llamas?
Bien, pregunta facil, no tengo que pensar mucho…
– Homera
y él, a mi sorpresa, comenta:
– Oh, Santa Homera
¿cómo que santa? nooooooooooo, este tio es tonto… con lo mono que es…
solo pude esbozar un…
-¿santa?
y él repite…
-si, Santa Homera
dale con lo de santa… que religioso me ha salido… le contesté enfadada:
-De Santa nada, de virgenmenos
(joder, mierda… encima estoy quedando como una guarra…) así que rapidamente le pregunto por su nombre… me sentia hasta un poco avergonzada de mi respuesta y el tio me responde:

-Juan sin nombre.
a lo que confirme… este tio es definitivamente tonto. Que putada, con lo mono que es…
y opte por callarle la boca besandolo, a ver si tenia arte en estas cuestiones, porque ya sabia que la oratoria no era su fuerte…
y ni eso, que decepción… me fui y lo deje en la puerta del baño mientras me limpiaba las babas de barbas… las apariencias definitivamente engañan…
siempre me quedaran las clavadas…. snigf!!

al blog que vas!

Fdo. Homera de todos los Santos 

-¡Mañana llega! ¡Mañana llega!, pensé con ilusión…
¿Sabéis ese tipo de affaires inesperados que, por casualidades del destino, salen mejor de lo que jamás habríais podido imaginar? Pues así me ocurrió con él. Colegas desde muchos años atrás, nuestra amistad se había congelado de cierta manera por causas geográficas: él se había ido unos meses fuera a estudiar con una beca Erasmus. En una visita fugaz que hizo a su ciudad natal en ese tiempo, dio la casualidad de que nos vimos y salimos de fiesta con nuestro grupo de amigos común. Copas, risas, conversaciones interesantes… y terminamos unos cuantos en su casa para tomar la última. Yo me quedé a dormir allí, con él, en su cama, como había hecho ya algunas veces, creyendo que cada uno iba a dormir para su lado como buenos colegas que éramos (y somos). Cuán fue mi sorpresa al notar que su respiración se acercaba demasiado a mi nuca, y que su postura era algo extraña, tensa, quizá.

Yo me levanté como si no hubiese notado nada, me hice la sueca, por así decirlo, y me fui de su casa oliendo a alcohol todavía y con una sensación rara en el cuerpo. ¿Podría haber pasado? Al día siguiente, última noche que él pasaba en Madrid antes de volver a irse, volvimos a salir. Y entonces, pasó. Pasó y fue cojonudo. Ninguno de los dos nos lo esperábamos, pero así fue, natural, gracioso y bastante tierno. Así que, como yo andaba tratando de olvidar a mi último pufo amoroso, decidí comprar un billete por Internet y visitarle, a ver qué pasaba. Fueron cinco días increíbles en los que todo el colegueo que habíamos mantenido siempre se transformó en un cariño más especial aún. Nos reíamos mucho, follábamos durante horas, fumábamos, nos embriagábamos y volvíamos a acostarnos como si lleváramos haciéndolo toda la vida. Parecía que había empezado algo, o puede que me equivocara al pensarlo, pero el caso es que yo estaba ansiosa por volverle a ver a su regreso. Sólo quedaba un mes para que su beca terminara…

– ¡Mañana llega! ¡Mañana llega!, pensé con ilusión. Fui a buscarle al aeropuerto con unos amigos, recibiéndole con cervezas y vino, y nos fuimos directamente a un garito. ¡El reencuentro pintaba bien! En el bar todo fue como tenía que ser: un primer tonteo, una amistad afianzada y mi frase irrefutable: Estos días estoy sola en casa… ¿te quieres venir a dormir? Él contestó muy sonriente: ¿Me invitas? Y yo sonreí también, un poco borracha y, para qué nos vamos a engañar, calentita también. Así que, al oír su siguiente frase: ¿Vamos fuera?, yo creí que íbamos a irnos a mi casa directamente, le seguí por la discoteca sintiéndome una triunfadora, imaginando incluso lo que le haría esa noche, y cómo se lo haría.

Al despejarnos un poco en la puerta, y justo cuando yo iba a darle un beso, él se sentó en un bolardo y me miró muy serio. Me dijo en un impulso: ¿Puedo serte brutalmente sincero? Yo arqueé una ceja y sentí que esa sinceridad iba a ser de esas que luego te arrepientes a escuchar, así que le dije a media voz: Pues no sé… casi mejor que no. Parecía que él no había escuchado nada, porque casi directamente, me soltó: En realidad me gusta tu amiga. Dios. No sé si el jarro de agua fría fue sólo lo que sentí, o si me vine tan abajo porque una vecina estaba tirando agua de su ventana porque el griterío le molestaba, pero os juro que noté como si alguien me tirase desde abajo, y con esa sensación se fue mi borrachera.-Anda, vamos a entrar otra vez, y olvidémoslo todo. Fue lo único que pude decir. Porque si no hubiese hecho eso, le habría matado a él, o me habría matado a mí misma, o habría matado a la maldita vecina, que seguía tirando agua.

Todo siguió como siempre, tras unos cuantos días de bulling legal que le hice por haber sido tan maleducado .Un clavo no quita otro clavo, pero desde luego no lo intentéis nunca con un clavo que es colega..

 al blog q vas!

Fdo.truffle

Escribiendo siempre surge la duda de cómo empezar, y esta breve historia no podía ser menos, pero bueno, al grano. Él era un chico guapo, con un CUERPAZO y mayor. Me pidió el móvil y no escatimaba en adulaciones ¿qué más se podía pedir?…Pues sí, se podía pedir más, quedar con él en persona (como los adultos suelen hacer) pero, parece ser, que él se quedaba satisfecho sólo con mensajes al móvil. Con este tira y afloja de mensajes nos tiramos más de un mes. Yo, por supuesto, renuncié ante tanta tontería, ya no sabía sí lo que pasaba era que no quería quedar conmigo, sí le daba miedo o vergüenza o sí simplemente me estaba vacilando. El caso es que seguía insistiendo, pero no en que quedáramos claro!

Una de estas noches cualquiera, que ya todos conocemos bien, es decir, en las que pase lo que pase acabas muy borracho, nos encontramos “por casualidad”. Yo con mi pedo pertinente le solté todas las puyas que pude y él entró al trapo vacilando como muy bien sabe hacer. Todo iba bien, o eso creía yo, hasta que me dijo “hoy no puede ser”. No lo entendí, pero tampoco lo consideré un pufo.

Al día siguiente después de unos cuantos de esos famosos mensajes nos volvimos a encontrar “por casualidad”. Y esa noche sí que calló, sentí una sensación de triunfo, como llegar a la meta después de una larga carrera, no estoy acostumbrada a taaanto tiempo de calentamiento. Fue una noche cuanto menos, interesante.

Volvimos a quedar, esta vez sin rodeos ni mensajitos. Parecía que al chico por fin se le había quitado la “tontería”.  Cenamos en su casa, y en el momento en el que nos íbamos a poner al lio, le llamaron por teléfono. Yo esperaba en su cama, y decidí quitarme la ropa. En ropa interior echaba un ojo al portátil para hacer tiempo, tiempo que a cada minuto se hacía sospechosamente más largo o largamente más sospechoso. ¡Hasta lo comenté con una amiga por facebook! Por fin apareció, pero su cara había cambiado, y mucho, ni se dio cuenta de que estaba en ropa interior sobre su cama . Me empezó a contar que había hablado con su “la chica que vivía con él”. En ese momento mi mente entro en shock e intentaba procesar: chica, vivir, contigo. Mi cara respondió por sí sola, a lo que él dijo ¿de verdad no lo sospechabas? Ante esta situación no podía reaccionar, pero en mi cabeza todas las piezas empezaban a encajar. Según él la supuesta novia había leído todas nuestras conversaciones por Internet y sabía lo que estaba pasando en ese momento. Ahí es cuando ya me empecé a asustar y a flipar demasiado.

Él no paraba de decir lo siento y cada vez estaba más blanco. Yo no podía ni hablar, así que acabe diciendo, “bueno pues… mejor me voy, ¿no? Respuesta: sí creo que es lo mejor. Me vestí y salí corriendo de allí.

Y esto, querid@s lector@s es lo que denominamos un PUFO QUE FLIPAS!! La historia no acaba aquí hay más, pero ya no es tan interesante.

Al blog que vas!

Fdo. La Teniente O´Neil

La croqueta de Kutcher.

Posted: May 29, 2011 in pufos

Era un viernes cualquiera de no hace mucho tiempo. Había estado hablando con una amiga que hacia tiempo que no veía. Quedamos para comer en un restaurante de su comida favorita, donde estuvimos hablando de incontables temas. Era ella, tan increíble como siempre, una diosa de carne y hueso, la semana previa a ese viernes fue un tonteo continuo, no me lo podía creer.

Tras la agradable comida, ella me propuso salir esa misma noche con ella y sus amigas, ofreciéndome el quedarme a dormir en su casa. La cosa pintaba bien, en mi cabeza no paraba de resonar el himno: Ollo Ollo Ollo, esta noche… Pero mi experiencia con mis otras pufadas me instruía a mantener la cabeza fría, bueno…las dos cabezas.

Y allí me encontraba yo, con un amigo rodeado de mujeres, en la casa de mi amiga bebiendo. Un botellón a cubierto de lo mas simpático.

No recuerdo mucho del botellón ya que el alcohol no me permite que os cuente los detalles, pero si que recuerdo con toda claridad fue el comentario de mi amiga a sus amigas: “Oye, ¿a que X(yo) se parece muchísimo a Ashton Kutcher?”

¡Coño, eso fue la guinda!, las chicas me repasaron las películas en las que aparecía ese actor ya que soy un poco lento para los nombres. Me acababan de soltar un piropo pero bien gordo, de esos que no te crees ni tu.

Mi amigo, que me había acompañado a la aventura, me abandono solo rodeado de una decena de mujeres. “Pero yo soy un valiente” me dije a mi mismo.

Una vez dentro la cosa fue cada vez mejor. Mi amiga me llevaba de un lado para otro agarrado de la mano, era un continuo baile sensual con ella. Y cuando pensaba que no podía ir mejor…. me apartó a unos diez pasos de sus amigas, y así estuvimos mucho rato. Que os voy a contar, bailes apretados, sonrisas, apuestas… Estaba cantado, hice algún amago de entrarle, pero mi timidez me impedía cogerle la cara y comerme esos labios que me llevaban hechizando toda la noche.

Salimos de la discoteca, un poco mas despejados, y en su casa, estando los dos tirados en su sofá hablando, fue cuando me propuse a hacerlo, fui a lanzarle mi ataque fulminante. Justo cuando sus compañeras de piso entraron en la habitación a grito de: “¡¡¡¡Croqueta!!!!”. Era surrealista, allí me encontraba yo, a las 7 de la madrugada, en un enorme sofá con tres mujeres. El sueño de cualquiera, si no fuese porque no me comí un colín, y mi amiga se fue a dormir a su cama, ya que no pude librarme del abrazo de dos de ellas.

Así acabo mi día, con mis esperanzas estampadas contra la pared, sin previo aviso. En parte culpa mía, lo sé, pero es que nadie me había avisado de que habíamos entrado, en la era del pufo.

al blog que vas!

 

El Ashton Kutcher pufado.

Un día X, de estos que te lías un martes como podía ser un miércoles y acabas en un garito pidiendo copas… todo va bien; te ríes con tus colegas, bailas, cantas, el alcohol sube, tu sentido de la percepción baja… lo de siempre.

Total, que no sé exactamente porqué (corrijo, las 4 copas que me tomé tuvieron algo que ver) pero acabé con un pibe que ni idea, en su casa. No sabría muy bien como describir al chico, pero vamos nunca tuve la intención de repetir. Sí, me lo follé, para al día siguiente no darle ninguna importancia y seguir con mis cosas, ingenua de mi que no sabía que me acordaría de este chico por bastante tiempo.

Después de unas semanas volví a salir con mis amigos, estaba a tope porqué llevaba bastante sin salir y tenía todas las ganas contenidas, cuando digo todas me refiero a todas y a todo tipo de ganas.

Entro por la puerta del garito ya casi gritándole al camarero que me vaya poniendo una copa cuando me doy cuenta de qué está el chico de la otra vez. Al principio pasé, así que hice la típica de sigo a mi rollo, hablo con mis colegas, me tomo mis copas…. pero la noche pasa yo cada vez estoy más arriba pero… mis amigos deciden que nos vamos a otro sitio.

Salimos del garito, avanzamos cuatro pasos cuando pensé… ¡ voy a volver y me apaño la noche con este chico, total días de pedo con mis amigos y noches como esta tengo todas las semanas !. Lo vi fácil, rápido y para toda la familia; el chico no es James Dean, la otra vez no estuvo mal, tengo todas las ganas… fijo, fijo me lo hago.

Antes de volverme al garito busco una opinión seria y con criterio para asegurarme de que estoy en lo cierto y no voy a pasar la vergüenza de mi vida. Le pregunto a mi amiga que, igual que yo, va como las grecas. Mi amiga me apoya y yo estoy todo confiada, la cosa solo podía salir bien. Me vuelvo al bar convencida de que tengo la noche hecha… nada mas lejos de la realidad.

Entro, le veo y voy directa; si no hubiera ido pedo como un piojo, hubiera caído en el pequeño detalle de que estaba rodeado de chicas pero de eso me di cuenta después, tarde como pasa con todo. Me acerqué y le dije algo de lo que no me acuerdo muy bien pero cuya contestación no voy a poder olvidar. Resumiendo vino a ser un “perdona tía pero estoy con otra chica, pensé que sabrías entender qué lo de la otra noche, fue solo la otra noche”.

Mi pedo bajo a una velocidad que ya me gustaría en otras situaciones y mi cara en ese momento tuvo que ser de Oscar, todavía estoy por pedirle al dueño del bar las grabaciones de las cámaras de seguridad para verme.

Joder !!!, para un día, un día que me vengo arriba y le echo un par… van y me pufan !!! Puede parecer que no es tan chungo, pero creerme, verte SOLA en en medio de un bar sin tus amigos, pufada públicamente por un cualquiera y con chicas mirándote entre la pena y el ridículo, es muy jodido.

Estuve a punto de fingir un desmayo pero todavía quedaba lo peor; salir del bar sola y con la poca dignidad que me quedaba. Ojalá existiesen las bombas de humo literales.

Volví con mis amigos y les conté mi triste historia para ver como se reían en mi cara. No sé podían creer que ese chico me hubiese pufado… pero sí, me pufó, me pufó y se quedó tan a gusto.

Valiosa lección aprendí ese día… no vayas de fucker, que siempre hay un loser que te pondrá en tu sitio.

Al blog que vas !

Fucker

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